Si alguno no ofende en palabra, este es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo.
Santiago 3:2
El poder hablar es una suprema distinción entre los hombres y las otras criaturas del reino animal. El poder expresar nuestros pensamientos articulando palabras y escribiendo en nuestro idioma es una alta prerrogativa de los seres racionales.
La conversación de un hombre y una mujer es el test real del carácter, Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana (Santiago 1:26); al mismo tiempo, Si alguno no ofende en palabra, este es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo. (Santiago 3:2). Es una señal clara que está bajo el gobierno de su consciencia, su voluntad y el Espíritu Santo. Este es un auto-exámen profundo.
Fue una palabra imprudente de parte de Moisés que le cerró la entrada a la Tierra prometida. Si hubiera podido, se habría retratado, pero ya era muy tarde. Aunque fue llevado al cielo, no pudo guiar a Israel a la Tierra prometida.Muchos hombres y mujeres con gran potencial finalmente fracasan debido a su incontrolable lengua. Define nuestro carácter y tiene una profunda influencia en el presente. Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado. (Mateo 12:37)
MEDITEMOS Y OREMOS
