“Porque yo ya estoy para ser sacrificado, y el tiempo de mi partida está cercano.”
2 Timoteo 4:6
Un guía de la legión romana le dijo a su líder que si seguía la ruta en cuestión, la expedición sufriría fatalmente, el líder le respondió: Es necesario que yo siga adelante, no es necesario que yo viva. Eso es profundidad. Cuando tengamos convicciones tan profundas como éstas, nuestras vidas valdrán algo.
Convicciones superficiales o naturalezas poco profundas viven apoyadas de impulsos, sensaciones, intuiciones, instintos y según sean las circunstancias. Un carácter profundo e íntegro se maneja más allá de éstas y continúa adelante. Navega más allá de las tormentas y las nubes hacia el cielo despejado y azulado. Espera un futuro donde se vierten el dolor, el aparente desastre y el fracaso. Cuando el Señor nos profundiza, entonces nos puede dar verdades más profundas, secretos profundos y su gran confianza.
“Señor llévame a las profundidades de tu vida y sálvame de una experiencia superficial o poco profunda. Adelante a campos de la santa visión; adelante a las alturas de fe y amor; adelante, subamos; apropiémonos enteramente de todo lo que él nos da, todo lo que nos pide de lo alto.” (Poema del Dr. Simpson)
MEDITEMOS Y OREMOS
