Devocionales

“Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”. Filipenses 4: 7

HOGARES ENCENDIDOS
PARA TODAS LAS NACIONES

Al igual que el año pasado, también en el presente año tendremos una campaña de iglesia para reflexionar y meditar respecto a la familia. La biblia tiene grandes enseñanzas y maravillosas promesas para la familia, por tanto, durante unas semanas vamos a concentrarnos en orar por ellas. 

Nuestra campaña se titula: “Hogares encendidos para las naciones”

Entendemos que probablemente no todos en nuestra familia conozcan al Señor, incluso, quizá solamente haya una sola persona que sea creyente, pero la palabra nos dice: 

13 Y si una mujer tiene marido que no sea creyente, y él consiente en vivir con ella, no lo abandone.14 Porque el marido incrédulo es santificado en la mujer, y la mujer incrédula en el marido; pues de otra manera vuestros hijos serían inmundos, mientras que ahora son santos. 15 Pero si el incrédulo se separa, sepárese; pues no está el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en semejante caso, sino que a paz nos llamó Dios.16 Porque ¿qué sabes tú, oh mujer, si quizá harás salvo a tu marido? ¿O qué sabes tú, oh marido, si quizá harás salva a tu mujer? (1 Co 7.13-16)

La influencia de un creyente dentro de su familia es enorme, se impone al del incrédulo, por eso aun los hijos son llamados santos. Es decir, Dios los tiene en su radar, dentro de su esfera de bendición; y por otro lado aun el cónyuge incrédulo puede llegar a convertirse por la influencia de su pareja (y aún los hijos) creyente. 

Que seamos sal y luz en este mundo tiene unos efectos sorprendentes también en la familia. Por ello, si estás desanimado (a) respecto a tu familia, te animo a que levantes la bandera del Señor y clames por tu familia, que pidas a Dios que te dé el testimonio y las fuerzas para que tu vida llegue a sus corazones. Los hechos y el amor son una poderosa lámpara dentro y fuera del hogar.

Probablemente estemos en una situación parecida al de este padre desesperado:  

23 Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.

24 E inmediatamente el padre del muchacho clamó y dijo: Creo; ayuda mi incredulidad.
25 Y cuando Jesús vio que la multitud se agolpaba, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: Espíritu mudo y sordo, yo te mando, sal de él, y no entres más en él. 
26 Entonces el espíritu, clamando y sacudiéndole con violencia, salió; y él quedó como muerto, de modo que muchos decían: Está muerto.
27 Pero Jesús, tomándole de la mano, le enderezó; y se levantó.

 

Creer, confiar y clamar activan el poder misericordioso de lo alto. Dediquemos las próximas semanas de noviembre y diciembre a buscar a Dios en favor de nuestra familia.

MEDITACIONES DEL
DR. ALBERTO BENJAMIN SIMPSON

"DÍAS DEL CIELO SOBRE LA TIERRA"

Alberto Benjamín Simpson, fundador de la Alianza Cristiana y Misionera nació el 15 de diciembre de 1843 en Bayview, Prince Edward Island en Canadá. A una temprana edad sintió el llamado de Dios a su vida para predicar el evangelio y pronto tuvo una dramática conversión de fe a la persona de Jesucristo. El se consagró a Cristo al leer las líneas de Walter Marshal en su libro “El Misterio del Evangelio de Salvación”: La primera y mejor labor que podrás hacer es creer en el Señor Jesucristo”. La gran impresión e impacto que el Dr. Simpson se llevó con esta frase lo inspiró a escribir su singular himno, Cristo Sólo, que describe su inagotable pasión para alcanzar a las almas perdidas.

 El se matriculó en Knox College (Toronto, Canadá) para su preparación teológica. Al graduarse en 1865 aceptó el llamado de la Iglesia Presbiteriana Knox en Hamilton, Ontario, y se casó también con Margaret Henry ese mismo fin de semana. 

En 1873, a los 30 años, Simpson se fue de Canadá, aceptando un pastorado primero en Louisville, Kentucky y después en la Iglesia Presbiterana de la 13ª Calle (Thirteenth Street Presbyterian Church) dc Nueva York en Estados Unidos. Du deseo de ministrar al torrente de inmigrantes que llegaban a Nueva York tuvo gran oposición con el liderazgo de la iglesia. Finalmente dimitió su pastorado en esa prestigiosa iglesia para formar el Gospel Tabernacle, tabernáculo, en el corazón de Manhattan, NY, donde los pobres, desposeídos, enfermos y sin casa, serían bienvenidos. 

Este ministerio a los inmigrantes de Nueva York lo hizo pensar en los no alcanzados del mundo. Fue allí que nació en &1 una carga insaciable para la evangelización global de las almas perdidas. De manera resuelta se dedico a formar un equino de colaboradores de un mismo sentir: apasionados para llevar el evangelio hasta lo último de la tierra. En el Gospel Tabernacle empezó cultos evangelísticos todos los domingos por la tarde. De estas reuniones nacieron las conferencias de avivamiento por toda la costa de EE.UU. que dieron vida a la Alianza Cristiana y Misionera- una comunidad donde se enfatiza la vida profunda”(o santidad) y también exalta el dar cumplimiento a la gran comisión de Mateo 28.18- 20 El Dr. Simpson experimentó un toque de sanidad divina y de allí acuñó el singular mensaje aliancista -el evangelio cuádruple: Cristo nuestro Salvador, nuestro Santificador, nuestro Sanador y el Rey que viene. A. B. Simpson fue un autor prolífico, desde sus primeros ministerios. Escribió más de 101 libros e incontables himnos, poemas, panfletos y artículos. Su influencia se sintió en la vida de misioneros, pastores, y hermanos de muchas denominaciones, motivándoles a llevar el evangelio a todo el mundo.

AYUNO CONGREGACIONAL 21 DIAS
"la paz que sobrepasa todo"